Mi experiencia no es lo que esperaba…
Mi experiencia después de comprar aquí una Volkswagen Crafter 4Motion nueva ha sido, hasta el momento, muy decepcionante.
Quiero señalar que durante todo el proceso de compra y entrega la atención de Esther, la comercial que gestionó la operación, fue muy buena. Estuve satisfecho con su trato y con la gestión durante la venta. Precisamente por eso me sorprende y decepciona especialmente que, una vez entregado el vehículo y aparecidos los problemas, me haya sentido completamente dejado de lado y sin el mismo interés por buscar una solución.
El vehículo se me entregó ya con dos daños en la pintura, uno a cada lado, que comuniqué en el mismo momento de la entrega y quedaron anotados. Además, la furgoneta se compró con el enganche de remolque instalado por el propio concesionario.
Posteriormente comprobé que la instalación del enganche no era correcta. Los sensores de marcha atrás no funcionan en ningún momento, haya o no un remolque conectado. El propio enganche ha terminado deformando la defensa trasera y desplazando los sensores, por lo que actualmente el sistema directamente muestra un error y queda inutilizado.
Al residir en Cartagena, comuniqué el problema al concesionario de Barcelona y me indicaron que llevara el vehículo al servicio oficial Volkswagen de Cartagena. Allí, tras revisarlo, me informan de que el enganche instalado en Barcelona no sería el adecuado para este vehículo. A partir de ese momento comienza un cruce de gestiones entre ambos concesionarios sin que, como cliente, reciba una solución clara.
También se realizó un presupuesto para reparar los desperfectos de pintura existentes desde la entrega, pero a día de hoy sigo esperando que alguien asuma la gestión de principio a fin.
Creo que cuando se compra un vehículo nuevo de este importe en un concesionario oficial Volkswagen, y además los problemas están relacionados con elementos instalados por el propio concesionario y con desperfectos detectados desde la entrega, el cliente no debería tener que perseguir continuamente a unos y a otros para conseguir una respuesta.
Mi valoración negativa no se debe a que pueda surgir una incidencia —eso puede ocurrir—, sino a la forma en que se está gestionando después de la venta. La atención comercial fue buena; el problema está siendo claramente la atención posventa cuando han aparecido incidencias que deberían resolverse.
Dejo esta reseña abierta a modificarla si finalmente el concesionario se hace cargo del problema y ofrece una solución adecuada.






