No tienen hojas de reclamaciones, experiencia nefasta
Es la primera reseña que escribo en mi vida, pero debido a lo ocurrido considero necesario dejar constancia de mi experiencia.
Hace aproximadamente tres meses llevé una réplica al establecimiento para realizar una restauración y upgrade. El dueño del local revisó la réplica en persona y me indicó que el trabajo tendría un coste aproximado de entre 180 € y 200 €. Este presupuesto quedó acordado y firmado. Dejé claro desde el inicio, en varias ocasiones, que no disponía de más dinero y que cualquier trabajo adicional debía ser comunicado y aprobado previamente, algo que el propio responsable aceptó expresamente.
Dos semanas después, al acudir a recogerla, se me presenta una factura superior a 300€, alegando que había más trabajo del previsto y que la réplica estaba en muy mal estado. Le recordé que existía un presupuesto previo firmado y que insistí en numerosas ocasiones en que no se realizara ningún trabajo adicional sin mi autorización, cosa que no ocurrió en ningún momento.
Intenté dialogar de forma tranquila y respetuosa, pero el responsable del establecimiento indicó que la responsabilidad era únicamente mía. Durante la conversación se dirigió a mí en tono despectivo, llegando a llamarme “niño, que no tenía ni idea, y amenazas varias con que la réplica solo tenía esas dos opciones, o pagar o deshacer el trabajo, cosa imposible, explico más abajo el porqué". Asimismo, me indicó que, si no abonaba el importe completo, la réplica no saldría del establecimiento, lo que me colocó en una situación de clara presión.
Como intento de resolver el conflicto, propuse asumir el sobrecoste al 50 %, es decir, pagar el 50 % del importe adicional por mi parte y el otro 50 % por parte del establecimiento, con el único objetivo de cerrar el problema y marcharme. Esta propuesta fue rechazada y únicamente se me aplicó un descuento aproximado de 30€, una cantidad mínima en relación con el sobrecoste total. Se me ofreció “deshacer” el trabajo y dejar la réplica como estaba, algo que resultaba inviable, ya que se habían mecanizado piezas y soldado cables. Ante la situación y el riesgo de que la réplica quedara en peor estado, no me sentí con confianza ninguna para ceder en esto, ya que todo eran amenazas y malas formas.
Ante la situación y la amenaza/riesgo de que la réplica quedara retenida contra mi voluntad, finalmente acabé pagando el importe solicitado, ya que se me reiteró que, de no hacerlo, la réplica no saldría del local hasta que no hiciera el pago del importe en su totalidad.
Una vez realizado el pago, solicité una hoja de reclamaciones debido a la situación vivida. El establecimiento no disponía de hojas de reclamaciones, por lo que llamé a la policía para que levantara acta. Los agentes acudieron al local, confirmaron que no tenían hojas de reclamaciones, levantaron acta y realizaron la notificación correspondiente.
Comparto esta experiencia para que otros clientes puedan valorarla antes de acudir. La disponibilidad de hojas de reclamaciones es una obligación legal y un derecho del consumidor.
Conclusión: es previsible que el establecimiento responda a esta reseña atribuyéndome la responsabilidad de lo sucedido o negando los hechos, como ocurre con otras valoraciones negativas. No obstante, lo aquí descrito corresponde a mi experiencia personal y a hechos ocurridos, incluyendo la intervención policial por la ausencia de hojas de reclamaciones.
REVIEW OCTUBRE 2025







