Después de más de 9 días en Grand…
Después de más de 9 días en Grand Sirenis, puedo decir que nuestra experiencia ha sido muy decepcionante. Compramos un paquete de 15 días a través de Viajes Falabella y la realidad ha estado muy lejos de lo que nos ofrecieron.
Los primeros días mi hijo se enfermó y solicitamos servicio a la habitación para que pudiera comer algo. Nunca llegó, por lo que pasó gran parte del día sin recibir comida.
La playa, que fue una de las principales razones por las que elegimos este destino, está llena de sargazo, con muy mal olor y prácticamente imposible de disfrutar. La publicidad muestra algo completamente distinto.
Somos una familia de cinco personas y nos asignaron una habitación con dos camas y un sofá cama. Llevamos gran parte de las vacaciones durmiendo incómodos y, además, en varias ocasiones nos dejaron solo dos o tres toallas para todos.
La atención del hotel deja bastante que desear. Muchas veces da la impresión de que, si no entregas propinas constantemente, el servicio cambia. También resulta muy incómodo el nivel de insistencia de quienes venden excursiones dentro del resort.
Como "compensación" por nuestros reclamos nos ofrecieron un paseo gratuito, pero terminó siendo una visita a una tienda para turistas con precios exageradamente altos. Después de tantos inconvenientes, sentimos que nuevamente intentaban que gastáramos más dinero.
Y como si todo esto fuera poco, en lugar de preocuparse por solucionar los problemas de los huéspedes, nos llamaron para ofrecernos una membresía o programa de socios por alrededor de US$50.000. Honestamente, después de todo lo que habíamos vivido, nos pareció una falta total de criterio intentar vendernos una inversión de ese nivel cuando ni siquiera estaban siendo capaces de entregar el servicio básico por el que ya habíamos pagado.
Lo más decepcionante fue la falta de apoyo de Viajes Falabella. Cuando surgieron problemas no hubo soluciones reales ni canales efectivos de atención. La sensación fue que, una vez realizado el pago, quedamos completamente solos.
Lo mejor de todo el viaje fue salir por nuestra cuenta utilizando Uber. Conocimos lugares hermosos, pagamos precios justos y recibimos recomendaciones mucho más útiles que las ofrecidas dentro del hotel.
En resumen: una playa muy distinta a la publicidad, una habitación inadecuada para cinco personas, un servicio deficiente y una agencia de viajes que no responde cuando aparecen los problemas. Sin duda, una experiencia que no estuvo a la altura de lo prometido ni de lo que pagamos.








